Prevenir el rajado de la corteza de cítricos

El origen del rajado de la corteza de cítricos se debe a fluctuaciones extremas de la humedad en el suelo o de temperaturas y humedad relativa. Durante los periodos de sequía con mucho calor, la corteza del fruto podrá ponerse bastante tensa. Cuando las condiciones cambian con irrigación o lluvia, el fruto absorberá mucha agua, forzando así la corteza a romperse en sus puntos más débiles.

El rajado también ocurre cuando largos periodos de mucha humedad van seguidos por sequía. Minimizar las situaciones de estrés con un manejo correcto de agua y reducción de la carga de frutos en el árbol puede reducir el estrés fisiológico y rajado en variedades susceptibles. Los árboles con deficiencias o un bajo nivel de potasio y calcio pueden producir corteza demasiado delgada en los frutos, o frutos que son estructuralmente débiles y propensos a estas formas de estrés. Un buen suministro de potasio y calcio puede minimizar el rajado.

Potasio

Una pulverización de nitrato de potasio temprano en la temporada puede reducir el desorden desde niveles donde uno de cada cinco frutos tengan rajado a un nivel donde solo uno de cada diez lo tiene.

Calcio

Un mejor suministro de calcio, por aplicaciones al suelo o por vía foliar durante el verano, también minimiza el riesgo. En los ensayos aquí mostrados, pulverizaciones un mes antes y luego cuando se ven frutos rajados, han reducido la cantidad de frutos dañados. 

Para ser eficaces, las pulverizaciones de nitrato de calcio tienen que cubrir toda la superficie del fruto.